Las nuevas tecnologías de memoria prometen un mundo donde quedarse sin pilas no nos obliguen a restaurar nuestra Palm de un backup.
Hace unos días comentabamos que en un futuro no muy lejano la memoria que utilizarán nuestros ordenadores estará basada en una tecnología que hará innecesario arrancarlos tal como hacemos ahora, ya que los contenidos de la memoria no se borrarán al apagarlos.
Los efectos de esta tecnología ya los conocen los usuarios de dispositivos móviles como PDAs y discos-llavero usb. Es muy fácil utilizar cualquiera de estos aparatos porque responden inmediatamente al encenderlos y los puedes empezar a usar al instante.
Estas nuevas memorias, por ejemplo, permitirían que una PDA no perdiera sus datos al agotarse las baterías. En estas circunstancias sincronizar una PDA con el PC resulta menos interesante de lo que parece:
- Los usuarios de PDAs las sincronizan con su PC por dos razones principales:
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- Para actualizar datos desde/con el PC.
- Para disponer de una copia de seguridad de su PDA en caso de emergencia (fallo de las pilas, etc…).
Yo hace casi dos años que no sincronizo mi Handspring con mi PC. En su momento compré un módulo de backup junto con mi PDA que me permite llevarla a cualquier parte sin preocuparme mucho de cuánta pila me queda. Cuando toca cambiar las pilas, hago una copia de seguridad completa de la PDA en el módulo de backup.
Esto rompe por completo la metáfora “tentacle” de las Palm: tu PDA es una extensión de tu PC. Este no es mi caso. Mi Handspring no lleva información que esté en mi PC. No llevo correo ni ficheros de mi PC a bordo. Para lo que me ha servido mi PDA es para generar datos que, pasado un tiempo, he podido necesitar incorporar a mi PC.
Otra de las cosas que me hace reacio a sincronizar mi PDA es que tengo que instalar el Palm Desktop. En su momento esta era una idea estupenda, porque no había otra forma de comunicar una Palm y un PC que mediante un puerto serie y un programa de comunicaciones especializado. Desafortunadamente Microsoft siguió el camino de Palm en Windows CE, y posteriormente en sus PocketPC obligando al usuario a sincronizar su PDA con un programa que he instalado previamente (y que en ocasiones no detecta mi vieja iPaq).
Parece lógico que en el futuro esto cambie por varias razones:
- Las PDA son cada vez más potentes (por ejemplo, la PDA Dell AXIM basada en PocketPC incorpora un procesador ARM de 400Mhz – la misma frecuencia que hace tan solo 4 años utilizaba un ordenador de sobremesa puntero). Tarde o temprano estos equipos podrán ejecutar aplicaciones de potencia comparable al PC sin necesitar convertir los ficheros a un formato más sencillo.
- En algún momento las PDA comenzarán a utilizar memorias no volátiles. Al principio será una característica nueva para vencer más PDAs;en una segunda fase incorporarán estas memorias por motivos económivos agrupando en un mismo pedido memorias destinadas a PDAs y equipos de sobremesa.
- Existen estándares que permiten trabajar con un dispositivo USB/Firewire como un disco duro externo y además……
- …. los dispositivos externos extraibles pueden ejecutar un programa almacenado en el dispositivo en su momento de inserción.
A la vista de esto podemos pensar que en un futuro nuestras PDAs serán lo más parecidos posible a un disco duro portátil en el que almacenaremos nuestros ficheros para llevarlos de forma sencilla de un PC a otro, con la posibilidad añadida de consultar la información que contienen estos ficheros y además de incorporar nueva información.
¿Y tú que opinas?