Tenía echado el ojo al Smart Roadster prácticamente desde que salió al mercado.
Ayer, después de llevarme un susto con mi coche, me decidí por fín a acercarme a un concesionario para probarlo. Y me voy a quedar sin uno porque no quepo dentro.
Normalmente entro mal en la mayoría de los coches. En éste no cabía bien, me rozaba la pierna derecha con un panel, y al tocar el cambio me rozaba el brazo con el freno de mano y estaba a punto de darle un codazo a la trasera del habitáculo.
No sé si debería haber visto antes el Mazda MX5 Roadster…