Esto sólo puede pasar en Berlín: encontrarse en plena calle anuncios de librerías.
(concretamente, de la Librería Karl Marx, en la Kark-Marx-Alle)
Menos mal que mi dominio del alemán es muy discreto (por decirlo educadamente). Vamos que me cuesta un poco pasar a algo más serio que eins, zwei, drei, usw…; porque si no habría venido otra vez cargado de bücher.