Hace doce años nos estabamos tomando una cerveza en un garito que, por supuesto, ya no existe.
Yo estaba a punto de dejarlo con mi chica. Mi colega me llevaba un par de semanas de ventaja. Y entre cerveza y cerveza confiesa que no tiene previsto llegar a los 30: ese sería su último cumpleaños y pensaba montar una fiesta increible. Entonces no nos lo tomamos en serio: apenas estabamos estrenando la veintena.
Ayer quedamos. Su casa estaba vacía. Toda la música, sus cómics, y sus libros estan donde vivía antes.
Hace unos días hablaba de él a Elisa. Le comentaba que lo que le enganchaba a la vida eran su chica y su grupo de música. Ella ya no está, aunque siguen tocan juntos.
Dentro de poco será su cumpleaños. Monta una fiesta en un garito, y tocará con su grupo. Será la mejor fiesta de cumpleaños que habrá montado nunca.
Espero verle al día siguiente (y a ser posible con una morenaza: está visto que las pelirrojas le sientan mal).