Éste enero está siendo muy curioso: ya he recibido dos ofertas de compra de dominios que pensaba mantener para desarrollar (a menos que me hiciesen una oferta que no pudiese rechazar).
Las cifras no son nadas espectaculares; lo curioso del tema es que sólo estoy recibiendo ofertas por aquello que quiero desarrollar yo… y que en el último caso me han ofrecido un ingreso directo en cuenta (!).