En el Blog de Seth Godin hay un post excelente sobre la escasez de iPhones de este fin de semana.
Que tu producto se convierta en un bien escaso es un problema.
En tiempos de la burbuja de las puntocom a eso se le llamaba morir de éxito.
Hoy se llama publicidad gratis. Y una vez que has pasado por caja, te da igual.
Además de los que comenta Seth, la escasez planificada tiene una ventaja oculta: cada vez que doblas el pedido, tus costes de fabricación bajan un 10% (hay menos barcos y camiones que mover, y tus proveedores te dan siempre mejores precios).
Al crear escasez, tus clientes (hasta los de compra por impulso) se agrupan, te empiezan a pedir a tí directamente el producto sin acudir a intermediarios, y lo que es más importante: puedes estimar tu demanda y hacer un pedido ENORME para cubrir toda esa demanda de golpe.
¿Y qué le pasa al consumidor? ¡ Que le zurzan!
Foto: mark(s)elliott
