
Me llama la atención que los diez años del efecto 2000 hayan pasado sin pena ni gloria por ningún medio de comunicación.
Hace exactamente 10 años, terminaba la primera fase de adecuación al Efecto 2000 en la Universidad de Alcalá, donde me había tocado la tarea de identificar y corregir los problemas del efecto 2000 en los equipos y sistemas informáticos dedicados a investigación.
El primer día laborable del 2000 no salió en las noticias. No hubo caos, los cajeros automáticos siguieron funcionando (se habían actualizado el año anterior junto con los sistemas de trading de los bancos para adaptarlos al Euro, que vendría dos años después), y en mi caso los experimentos de investigación y los cálculos de los investigadores siguieron funcionando.
A pesar de lo que la gente cree, nos encontramos con bastantes equipos que no estaban preparados para el efecto 2000; pero tuvimos tiempo (y presupuesto) para corregirlos:
Por ejemplo, el que era nuestro servidor de cálculo científio (una preciosa Silicon Graphics) tuvo que ser parada y parcheada un mes antes (concidiendo con el final de un trabajo de cálculo) porque no permitía a nadie conectarse al equipo después del 1 de Enero de 2000 (sí, hicimos la prueba).
Por mis manos pasaron más de 80 PCs de sobremesa dedicados a tareas administrativas que cambiarían de fecha desde el 1 de Enero (y el 29 de Febrero por ser el 2000 año bisiesto) y que al marcar mal la fecha costarían casi lo mismo que a 3 personas más en plantilla por el tiempo requerido en retocar los campos de fecha de todas las peticiones, más las llamadas al Centro de Asistencia del Usuario que nos llegamos a ahorrar.
Pero lo más llamativo para mí fue un equipo que controlaba experimentos en la facultad de Farmacia: descubrimos que el programa que corría en el equipo no controlaba bien los cambios de fecha y si se dejaba funcionando por la noche (algo habitual) después del 1 de Enero, no detectaba bien el cambio de día y no terminaba las observaciones de los experimentos.
No llegó el fin del mundo, ni fuimos noticia; pero diez años después, todavía me encuentro aplicaciones en las que se almacena el año con 2 dígitos en vez de con 4 y eso que ahora tenemos discos duros de un Terabyte en vez de los discos de 9 Gigas de entonces…
Bien, ya tenemos el Y2K bug en nuestras consolas PS3 (no slim) pagadas a 400€ más la inversión en juegos a 69€ unidad, y como media tenemos de unos 10 a 15 juegos.
Para muchos jóvenes esto es el fin del mundo; horas de juego perdidas, trofeos ganados al garete, conexión a la red imposible,y la consola que se ha quitado unos añicos, ha vuelto al año 2000 y sin posibilidad de cambiar.
Todo parece broma, pero la cantidad de dinero que hemos dejado en SONY no lo es. Seremos resarcidos de algún modo? no lo creo, simplemente usarán la técnica del “ajo… y agua…”.