
A los blogueros, y a la gente que se dedica a escribir, nos ocurre que algunos artículos (o posts) nos cuesta escribirlos más que otros.
Unas veces es el cansancio al llegar del trabajo el que te quita tiempo para escribir en casa, otras veces no sé te ocurre qué contar; y algunas veces (las menos) llegas a la casilla y de añadir posts y te das cuenta de que estás a punto de escribir el post número 800. ¿Ya? ¿tan pronto?
Lo que ocurre con esos post “redondos” es que quieres que sean sobre algo bonito, y memorable…. y mientras tanto se te acumulan las ideas, las descartas, y esperas a escribir algo digno de ese número redondo; algo memorable…
… y pasan los días, que se convierten pronto en semanas, y cuando quieres darte cuenta has vuelto de las vacaciones después de vivir cosas que te gustaría compartir y no te salen las palabras.
Cosas como esta noche de Agosto de 2010 en Utah, cuando después de caminar más de una hora a oscuras pudimos ver el Delicate Arch a la luz de la luna llena.
No puedo compartirlo contigo como me gustaría; pero te recomiendo que te acerques a verlo si alguna vez estás cerca de Moab.






